Volvi. Me recibió una fria mañana, de fina garúa y esa tristeza cinzenta que caracteriza los inviernos porteños. Pero que feliz se mostraba ante mis ojos! Caminé por Retiro, hasta Av. del Libertador, porque no traia conmigo muchos pesos, y el micro habia llegado dos horas antes de lo previsto, o sea que nadie me esperaba. Caminé nuevamente por las calles lindas de Buenos Aires, me tomé el tercer 152, porque los dos primeros no me pararon, y el chofer, antipáticamente, me recibió como debe hacerse entre porteños; y hasta tubo la amabilidad de pasarse de la parada cuando le toqué el timbre, como debe ser. Y así fué que llegué, medio mojada, medio cansada, entre la neblina de las avenidas y la promesa del Riachuelo unas cuadras más abajo, y con una sincera sonrisa en los labios. Y fui inmensamente feliz. La ciudad habia estado esperándome. Yo habia estado lejos durante 6 meses, y ella me recibió con todo su encanto, con su mal humor, con su smog, con su prisa, con su total falta de cordialidad: estaba en casa. En dos segundos vi como nada habia cambiado. Quiero decir, YO habia cambiado, pero ella me recibía igual. Asi como mi madre, que sin importar cuales sean mis planes, siempre me recibe con un abrazo y con la seguridad que a mi, a veces, me anda faltando. Claro que, así como mi madre, Buenos Aires sabe ponerme en vereda cuando lo cree conveniente. Si es por mi bien, que sea.
Ya no vivo acá. Mi casa está a mil kilómetros. Ahora soy un poquito diferente de cuando me fuí. Tengo el pelo más largo y creo que las arrugas no tardarán en llegar, no para nada se llega a los 30. Mi dia a dia es muy diferente de lo que era, y eso es genial.
Buenos Aires me recibió. Mi gente me recibió. Me siento abrazada, me siento rodeada de amor, y eso es lindo.
Mi cultura, mi moral, acá es compartida, y nadie se falta el respeto. Eso es lindo.
Los amores, los cariños, vienen con uno, se van a donde uno vaya, y eso es tranquilizador.
Vacaciones en Buenos Aires. ¿Quién lo hubiera pensado? Ya estoy en otra fase de la vida. ¡Que alívio!
El futuro está cada dia un poco más cerca. Y hoy estoy acá, en casa, y cuando vuelva a mi casa, estaré también, en casa.
Andrea, ¡qué lindo tu reencontro con Bs As! No escribiste nada de Bruno en el post, pero él también está con vos, ¿no? No se olviden de enviarme noticias, especialmente sobre el éxito de tus "tramites". ;) ¡Les mando abrazos!
ResponderExcluirClaro, Martin! Bruno está a mi lado, como siempre, acompañandome a todos los Ministerios para llenar mis papeles de sellos y firmas! Ja, ja!
ResponderExcluirTambién estamos paseando mucho y disfrutando de un poco de calma, que nos hacia falta!
Besos para vos! Te escribiremos en privado para contarte más detalles!