lunadebaires
18 de fevereiro de 2011
Passou um ano!
Grupo Experimental de Dança da Cidade!
Coral do SESC!
Nossa linda filhota!
Trabalhos com traduções!
E já nem sem mais o que houve... talvez apenas a preguiça do corpo cansado e a alma ansiosa por continuar a descobrir essa vida no Brasil.
Então... resumindo: Sou uma mulher casada com o homem mais maravilhoso que possa ter existido jamais. (Casamos, casamos!) Temos uma linda filhota que nasceu Corinthiana mas é Gremista de coração, como os papis dela! Serei Luterana daqui a pouco, porque a vida nos leva onde devemos ir e todo chega no momento certo. Formada em Música-Composição no Conservatorio Municipal Manuel de Falla, Buenos Aires-Argentina. Começando neste 2011 o curso de Licenciatura em Dança na UFRGS!
E por enquanto é só... vou aproveitar esse lindo dia junto aos meus amores!
Ano novo,
recomeço,
confirmação dos votos eternos de amor, paz e felicidade.
A vida sempre merece mais uma chance.
30 de janeiro de 2010
Ciudad de la Trinidad y Puerto de Sta. María de los Buenos Aires
El origen de su nombre.
El culto a la imagen de la Madre de Dios, bajo la advocación de la "Madonna di Bonaria", -protectora de los marinos-, que da nombre a la capital Argentina, se inició en el año 1370, en Cagliari, Italia.
En ese año un bergantín que había zarpado de España rumbo a Sicilia cargado de mercancías, se vio sorprendido por una fuerte tempestad que le hizo correr peligro de naufragio, obligada a alivianar la carga, se arrojaron al mar gran cantidad de bultos que fueron hundiéndose de inmediato, excepto una voluminosa caja de madera que permaneció flotando, llamando la atención que alrededor de la misma el fuerte oleaje fue apaciguándose y los rolidos cesaron junto con la tormenta.
Decidieron obedecer el rumbo señalado por el cajón, hasta que frente a la isla de Cerdeña enfiló hacia la playa de Cagliari adonde encallaron caja y nave.
Con la consiguiente intriga, la tripulación pretendió abrir el bulto, pero no pudo siquiera levantarlo. Entendiendo que todo resultaba milagroso, la voz de un niño que había acudido sugirió llamar a los padres de la Merced, del cercano convento ubicado en la colina di Bonaria, concurriendo dos religiosos, quienes por el contrario, no tuvieron dificultad alguna en transportar la carga, y para asombro de todos, en su interior se halló una imagen de la Ssma. Virgen con el niño Jesús en un brazo, y un cirio encendido en la otra mano.
Así comenzó el culto a la imagen de la Madre de Dios bajo la advocación de la Madonna di Bonaria (Buen Aire), venerada desde entonces como protectora de los marinos.
En 1536, Don Pedro de Mendoza, -quien había guerreado en Cagliari antes de su expedición al Río de la Plata-, dio al asiento en nuestras costas, el nombre de Puerto de Sta. María del Buen Ayre, que Juan de Garay en 1580, por arribar el día de la Ssma. Trinidad, rebautiza como "Ciudad de la Trinidad y Puerto de Sta. María de los Buenos Aires".
En la Basílica de Nuestra Sra. de Bs. Aires, ubicada en la Av. Gaona esquina Espinosa, de esta ciudad, se halla una imagen de la virgen que da nombre a la misma.
N.de la R.: El proceso canónico realizado en 1592 por el que se estableció la veracidad del acontecimiento, se halla en el archivo arzobispal de Cagliari, adonde se hallan el Convento y el Santuario di Bonaria.
Extraído del sitio: http://www.tangoalmundo.com/
Buen día Buenos Aires!
Es verano otra vez. El calor agobiante de Enero ya se hizo sentir. Estoy en Buenos Aires, lo que no es raro, salvo por el detalle de que estoy de vacaciones. Ironías del destino.
Buenos Aires en Enero es un problema. Mucho calor, mucha humedad, pocas actividades. Así y todo conseguimos pasar los días paseando, caminando, comiendo facturas, yendo a las diferentes atracciones que ofrece la ciudad. El Zoológico se lleva el primer puesto. El Tigre se lleva el segundo. Las ofertas y los outlets (en relación con el Real acá aún encuentro algunos productos a mitad de precio) el tercero.
Caminar por Avenida de Mayo, ir a los conciertos gratuitos en la Costanera Sur, disfrutar de los innúmeros bares de Buenos Aires. La famosa noche porteña. Imperdible. Así como la lluvia de papel del 31 de Diciembre. Adoro la lluvia de papel. Hace algunos años atrás (demasiados como para ponerme a hacer la cuenta) estaba trabajando por el centro, microcentro exactamente. Era el último día hábil del año, se trabajaba menos horas, claro. Estaba yo caminando por Florida (peatonal que atraviesa el microcentro porteño) haciendo trámites y esperando ansiosamente el horario de volver a casa para prepararme para los festejos de Año Nuevo cuando sucedió algo que no voy a olvidar jamás. Comenzó a caer sobre todos nosotros, extraños que por un instante nos volvíamos íntimos cómplices de situación, una bella y blanca lluvia de papel. Desde lo alto de las torres, de cada edificio, de cada ventana, se veían brazos y rostros sonrientes, arrojando al aire miles de papeles como quien se libera de la carga de todo un año. Y danzaron los papelitos en el caos de la city porteña. El viento formando remolinos, los rostros hacia el cielo, agradeciendo ese momento de felicidad casi privada, pues quien no es agraciado bajo la lluvia de papel pasa el fin de año sin siquiera recordarla. En pocos minutos todo el suelo estaba cubierto por papeles. Una gigante alfombra de papeles en toda calle Florida. Lentamente los empleados de las empresas de limpieza de la ciudad levantaban palas de alfombra blanca, sin conseguir disminuirla a pesar del esfuerzo en controlar la proliferación de recortes, tiritas e inclusive hojas enteras cuya utilidad ya no era más que la de liberar el alma de los oficinistas arrojando su felicidad por las ventanas. Adultos convertidos en niños. Magia en pleno corazón de Buenos Aires.
Fue la única vez en la que presencié la lluvia de papelitos a pleno. Vi pequeñas lluvias en otras ocasiones, a cada año en realidad, pero nunca una tan intensa.
El día 31 de Diciembre fue también el día en que mi novio y yo empezamos a convivir. La situación era más compleja, pero no viene al caso. En definitiva son todos los 31 de Diciembre que festejamos el final de un año, el comienzo de otro, y más un año de convivencia. El tiempo vuela. Como los papelitos en la brisa caliente del verano porteño.
27 de dezembro de 2009
Planeamento
Dos vidas organizándose mutuamente.
En el 2006 jugábamos con encontrarnos en el 2009.
En el 2007 planeamos: adelantar nuestro encuentro, 2008 en Buenos Aires, 2009 en Porto Alegre.
En el 2009 elegimos: 2010 y 2011 continuar en Porto Alegre!
Entrando en el 2010, que será lo que nos espera?
La felicidad de elegir, de elegirnos el uno al otro, año trás año.
El amor nos lleva...
Feliz 2010 para todos!
Planejamento
Duas vidas se organizando mutuamente.
No 2006 brincávamos com nos encontrarmos no 2009.
No 2007 planejámos: adiantar o encontro, o 2008 em Buenos Aires, o 2009 em Porto Alegre.
No 2009 escolhemos: 2010 e 2011 continuar em Porto Alegre!
Entrando no 2010, o que será que espera por nós?
A felicidade de escolher, de escolhermos um ao outro, ano trás ano.
O amor nos leva...
Feliz 2010 para todos!
21 de novembro de 2009
Com tudo em cima.
Lá estava eu na fila do caixa do supermercado, me abastecendo de algumas frutas, leite, filé de merluza congelado, bebida a base de soja... e claro, uns chocolates para passar o final de semana sem muito sofrimento. Tudo para tentar cuidar da minha alimentação, mas sem descuidar dos prazeres. Lá estava eu, inocentemente passando a vista por sobre as revistas que ficam do lado do caixa, a espera de alguém que queira levá-las pra casa junto com os víveres da semana. Alguns rostos desconhecidos, outros que acho já ter visto na televisão, alguém que casou-se, alguém que foi pra praia, e entre eles o rosto de uma atriz da atual novela das oito que eu não só já conheço como acho uma mulher linda, de rosto limpo e agradável, linda mesmo. E qual não foi a minha surpresa ao ler o título da nota: Fulana de tal, 36 anos e ainda com tudo acima! Saiba como fazer! Ou coisa pelo estilo.
CHO – QUEI !
36 anos!? Como assim!? Se eu estou com 31! Era para estar preocupada!? É claro que o meu corpo não é o de 15 anos atrás, mas nem mesmo eu ia querer isso aí. A mulher depois dos 30 só se aprimora, não tem nada caindo nem anunciando uma calamidade. Sim, temos que cuidar dos nossos corpos, sair caminhar, correr, se exercitar de todos os jeitos possíveis, mas não vamos exagerar! Os trinta não são mais do que uma juventude que começa a se misturar com a maturidade de quem já viveu bastante, mas que ainda olha pra frente consciente de que tem muita coisa boa por vir.
Infelizmente não posso atribuir à cultura brasileira esse erro conceitual sobre as idades atuais de um ser humano, especialmente das mulheres. Mesmo assim e em contrapartida, o estilo de aparência escolhido pelas mulheres brasileiras é bem diferente dos das argentinas. Umas amigas francesas me disseram faz uns anos atrás que as mulheres argentinas se vestiam como se fossem mais novas, em comparação com as francesas. Talvez as brasileiras fossem achar a mesma coisa. Não sei. Eu teria várias coisas a dizer sobre os costumes femininos das brasileiras na hora de escolher as roupas. Do tipo: calça de malha colada no corpo não é roupa pra sair na rua (nem para estar em casa, se aceitam a minha sinceridade), calça jean tão apertada assim não é bom pra saúde sexual (ao menos não para a saúde da mulher), abusar do sutiã com recheio acaba com toda intenção de bom gosto, caminhar acima de 15 centímetros de sola não dá a impressão da mulher ser mais alta e sim mais traumatizada... coisas do tipo. Mas não vou, porque já toda mulher sabe que tem coisas mais importantes do que o visual, e olha que isto dito por alguém que adora assistir os desfiles de moda no Fashion TV, mas moda é uma coisa e submissão sexual é uma outra muito diferente. Cuidado com confundir.
O respeito por cima de tudo. Isso é o que não pode cair. O respeito por si mesmo. O respeito pelo corpo e a saúde sexual e mental, não só das mulheres, dos homens também. Já ouvi a mais de um homem se queixar de não querer ser usado pelas mulheres que conhecia. Incrível, né? É só saber ouvir. Observar.
E assim foi que saí do supermercado, me sentindo injustiçada. Até que pensei: e as mulheres de mais de 30? E as mulheres que já estão com quarenta e poucos? Pois é, coitadinhas, tomara já tenham aprendido a nunca olhar para as revistas enquanto aguardam na fila do caixa do supermercado.
Cho-quei.